viernes, 24 de enero de 2020

Ser social


INTRODUCCIÓN
La historia del ser humano es muy amplia y ha recorrido un largo camino por el que han tenido que pasar nuestros antepasados para evolucionar hasta lo que somos hoy en día. El ser humano es el resultado de millones de siglos de evolución de especies, sin la cual no existiría el homo sapiens.
Las distintas especies de homínidos que precedieron o llegaron a convivir con los humanos a lo largo de la prehistoria conformaron comunidades de pequeños individuos, algunos fueron nómadas y viajaron por distintas regiones del planeta en busca de alimentos accesibles, seguridad frente a los depredadores y un buen clima, otros encontraron refugio en cuevas que se mantuvieron pobladas durante siglos de manera continuada. De este estilo de vida, lo que resalta es la solidaridad y el apoyo mutuo entre los miembros de la comunidad resultó un elemento indispensable para que estas especies perduraran durante más o menos tiempo. El hombre es un ser social y biológicamente es imposible un ser humano fuera de la sociedad. Aprendizaje, costumbres, comportamientos o relaciones llevan al hombre a la vida que entendemos como humana.
Este trabajo aborda la teoría de John Searle, referente a la ontología social, su concepción e impacto en la colectividad humana, así como el binomio lenguaje – sociedad. También se hablará sobre la representación social, como elemento que constituye lo social en el grupo humano.

Palabras Clave: Intencionalidad, estados mentales, lenguaje, representación social.





DESARROLLO
La historia de la humanidad comienza con el concepto de redes, las cuales son conexiones que ponen a los individuos en relación con otros. Con el paso del tiempo y la evolución, las redes en la actualidad están presentes en la cotidianeidad de las personas. La idea de red, en un sentido sociológico, consiste en que toda parte en un conjunto implica una serie de interacciones que conectan a cada una de sus partes de diversas formas para que ese mismo conjunto trabaje en unión. Sin embargo, no todas las interacciones son ordenadas, ya que muchas redes funcionan de forma aleatoria. Para comprender la connotación de redes, es primordial entender elementos de la ontología social.
El término ontología viene del campo de la filosofía, y se define como la rama de la filosofía que se ocupa de la naturaleza y organización de la realidad, es decir de lo que existe.
La ontología social es creada por la mente y se debe comenzar por analizar las propiedades de la mente que crean esta realidad.  La mente no crea la ontología social por si sola, sino el acto en que se unen varias mentes que forman un colectivo. Éste es el hecho social básico. Por supuesto, requiere de la existencia de un ente individual, pero la naturaleza mental de este ente no crea nada colectivo a menos que tenga otro ente con quien cooperar. John Searle describe la intencionalidad como la capacidad de la mente por la cual se dirige hacia o sobre objetos del mundo independientes, es decir, son estados mentales para dirigirse a algo. Por ello, para entender la sociedad, primero se debe entender el comportamiento colectivo humano. El comportamiento colectivo se ha estudiado desde diferentes disciplinas, desde la psicología social se entiende como:
El estudio de las regularidades psicosociales del proceso de organización y dinámica grupal; de las peculiaridades que asume el reflejo de dicho proceso en la estructura de la personalidad; así como el estudio de los mecanismos de influencia en el individuo y sobre las diversas comunidades de personas mediante la utilización de diversos medios. Es decir, debe tenerse presente que la psicología social estudia las diferentes formas de comunicación colectiva y de influencia mutua (Bello, 2009, pág 18).
Para John Searle el comportamiento colectivo humano es la manifestación de la intencionalidad colectiva. Para ello describe 4 estados mentales basados en creencias, deseos o intenciones, a saber:
1.      Estados intencionales conscientes
2.      Estados intencionales inconscientes
3.      Estados NO intenciones consientes
4.      Estados No intencionales inconscientes
Los estados mentales representan la realidad de manera intrínsecamente intencional, es decir, su intencionalidad no les es impuesta; por el contrario, son por sí mismos actos intencionales, practicados de acuerdo con determinadas formas sociales. Por otra parte, los estados mentales tienen una base biológica, Con base en esto, los actos de habla son un tipo de acciones humanas que parten de la capacidad que tiene la mente para relacionarse con el mundo, así “el que una persona pueda acercarse a otra desconocida y entrar en ciertos tipos de comunicación corresponde a una crucial capacidad humana de trasfondo, esencial para el funcionamiento de la sociedad” (Searle 2014, pág. 115)
Searle construye una  explicación de la ontología social humana, en la que enlaza aspectos  relevantes de cómo la mente dispone a las personas a actuar colectivamente, la capacidad que tienen los humanos de otorgarle a cosas o individuos poderes, algunas veces como las fuerzas naturales y la manera en que el lenguaje crea realidades no físicas: la realidad social. La ontología social de Searle versa sobre el modo en que los hechos sociales existen y cómo esta realidad social se relaciona o encaja con el resto de cosas en el marco de una ontología general más amplia. Cualquier aspecto que gire en torno a la intencionalidad colectiva debe satisfacer las siguientes condiciones: A) Debe ser consistente con el hecho de que la sociedad está formada por individuos. Así, dado que las sociedades están constituidas por individuos, no puede existir una mente o consciencia colectiva que esté por encima de los individuos que la componen. La consciencia y la intencionalidad están en la mente de los individuos. B) Debe ser consistente con el hecho de que la estructura de la intencionalidad de los individuos debe ser independiente del hecho de si los éstos tienen visiones correctas o erróneas de la realidad. Para Searle, la intencionalidad colectiva es un tipo de conducta cooperativa, y además a la capacidad de compartir creencias, deseos e intenciones. Es posible que los seres humanos hagan cosas juntos porque, además de la intencionalidad individual, poseen otro tipo de intencionalidad; ello hace posible que yo haga algo, por ejemplo, formar parte del equipo de futbol como parte de un equipo, así se da la capacidad de relacionarse con el mundo mediante la intencionalidad.
La intencionalidad es una característica tanto de la conciencia como de la voluntad ya que estas dos características que  aclaran el concepto de intencionalidad, además, está en relación directa con el lenguaje, por lo tanto es causal del origen de las Instituciones humanas. Tanto conciencia como voluntad pasan de los actos de habla a los estados mentales. Concibiendo como rasgo esencial de la vida consciente la creatividad, la flexibilidad y la sensibilidad corresponden a unos de los procesos más complejos de la vida consciente y es gracias a esta que es posible nuestra manera particular de estar y relacionarnos con el mundo. Así son básicamente causadas y realizadas en la neurobiología, por ejemplo la intencionalidad de un colectivo es una intencionalidad y la sociedad se crea a través de la intencionalidad colectiva.
Por otra vertiente, la naturaleza de la sociedad se puede explicar desde el lenguaje, el cual, desde la perspectiva de Searle (2014), es constitutivo de la realidad institucional, por ello, todas las instituciones humanas son esencialmente lingüísticas. No se pueden tener hechos institucionales sin lenguaje. Al compartir lenguaje, se pueden crear hechos institucionales a voluntad. “La intencionalidad del lenguaje (…) son dependientes de la intencionalidad. La intencionalidad del lenguaje se crea por la intencionalidad intrínseca o independiente de la mente de los seres humanos” (Searle 2014, pág. 149). Conversar es un logro evolutivo humano posible por un comportamiento intencional colectivo.
También hay una conexión de abajo hacia arriba, ya que una vez que se tiene lenguaje se tiene inevitablemente hechos institucionales no lingüísticos, es decir, cuando se tiene lenguaje otras instituciones sociales crecerán fuera del lenguaje.
De los tres componentes usuales del lenguaje (fonología, sintaxis y semántica), Searle considera que la sintaxis es crucial, pues ella organiza la semántica a través de tres procesos: discreción, composicionalidad y generatividad. El componente que enfatiza Searle es el de generatividad semántica, porque los humanos utilizamos el significado para crear realidad que va más allá del significado.
Para Searle, el lenguaje es social porque depende, evolutivamente hablando, de un comportamiento colectivo cooperativo; y es biológico porque la intencionalidad del lenguaje, el significado de sus palabras y frases, es creada por la intencionalidad intrínseca de la mente en tanto construcción biológica.
Siguiendo con el tópico de construcción de realidad Berger y  Luckmann (1968) postulan 2 tesis, 1) la realidad se construye socialmente, donde la vida cotidiana es interpretada por los hombres y tiene un significado subjetivo 2) la sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce. La realidad se entiende como una serie de fenómenos externos a las personas  y el conocimiento es la información respecto de las características de esos fenómenos. Así, realidad y conocimiento se encuentran íntimamente relacionados. El lenguaje también juega un papel importante en el análisis de la integración de la realidad.
Las representaciones sociales (RS) son sistemas cognitivos con presencia de estereotipos, opiniones, creencias y normas que suelen tener actitudes positivas o negativas. A su vez, se consideran sistemas de códigos o valores que están insertos en la cultura y que rige el comportamiento de los individuos, al delimitar lo que está o no permitido realizar. El estudio de la RS permite conocer los procesos por medio del cual las personas construyen y son construidas por la realidad social, teniendo así la particular perspectiva de mundo en cada sujeto. Sandoval (1997) señala que las RS tienen 4 funciones:
1.      La comprensión, función que posibilita pensar en el mundo y sus relaciones.
2.      La valoración, que permite calificar o enjuiciar hechos.
3.      La comunicación, a partir de la cual las personas interactúan mediante la creación y recreación de las RS.
4.      La actuación que está condicionada por las RS.
Según Moscovici, la RS es una modalidad particular del conocimiento cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos. La representación es un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se integran en un grupo o relación cotidiana de intercambios, liberan los poderes de su imaginación (Moscovici, 1979, p. 17-18). En otras palabras, es prestar principal atención a cómo las personas construyen y son construidas por la realidad social. Así, las representaciones sociales forman parte del conocimiento de sentido común y son una vía para que el sujeto comprenda su realidad. Este conocimiento social se presenta bajo formas variadas, más o menos complejas: imágenes que condensan un conjunto de significados, sistemas de referencia que permiten interpretar lo que sucede, categorías que sirven para clasificar las circunstancias, los fenómenos y a los individuos con quien se tienen relación.
Por su parte Jodelet (1986) las define como modalidades de pensamiento práctico orientados hacia la comunicación, la comprensión y el dominio del entorno social, material e ideal. Presentan características específicas a nivel de organización de los contenidos, las operaciones mentales y la lógica. Es decir, necesidad de dar cuenta de los procesos sociales, de integrar lo psicológico dentro del conjunto de la vida social. Estudiar los distintos paradigmas de la representación, el papel del discurso en los distintos modelos, y también la memoria. Su preocupación es entender la manera en la cual el pensamiento social construye la realidad actual en nuestras sociedades.
Las RS no son una opinión momentánea y fragmentaria, sino una construcción en torno a determinados aspectos del mundo circundante que estructura una amplia gama de informaciones, percepciones, imágenes, creencias y actitudes vigentes en un sistema social determinado. Es un conocimiento socialmente elaborado y compartido dentro del contexto sociocultural donde está inmerso el individuo, lo que lo convierte en un conocimiento práctico.
CONCLUSIONES
El hombre es un ser social por naturaleza, es una frase del filósofo Aristóteles (384-322, a. de C.) para constatar que nacemos con la característica social y la vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida, ya que necesitamos de los otros para sobrevivir. El hombre es un ser social y biológicamente es imposible un ser humano fuera de la sociedad. Aprendizaje, costumbres, comportamientos o relaciones llevan al hombre a la vida que entendemos como humana, por esto  tiene la tendencia a organizarse, cooperar y buscar alianzas con sus semejantes para el beneficio común, la historia de la humanidad se puede describir por medio de las organizaciones sociales, vemos el caso de las tribus nómadas, donde comienza la organización de sus integrantes para las diferentes tareas diarias como son la recolección de frutas, y la caza, posteriormente al descubrir la agricultura se comienzan a crear las primeras comunidades completamente establecidas y autosuficientes. La persona humana es mucho más que un ser lleno de necesidades, el ser humano es esencialmente comunicativo por lo que está llamado a compartirse y dejarse compartir por los demás.
Los elementos sociales son todos los aspectos del ser humano en su colectividad. Sus características culturales, organización política, factores que regulen el comportamiento humano, así como también la familia, el trabajo, la escuela, el grupo social, la comunidad local, regional, nacional e internacional que son formas sociales más complejos que configuran el sistema macrosocial.
El ser humano es un producto histórico social: es un ser proyectado a un futuro que se espera sea mejor siempre. El ser humano es una voluntad, virtud y libertad: el hombre es la posibilidad de ser libre, bajo su voluntad, para el más propio poder de su ser. La libertad es el ser del hombre.
El hombre es un producto de la psique: define al ser humano como la razón y existencia de su conciencia y de su alma, según la cual el hombre es de acuerdo a su espiritualidad.
El proceso de sociabilización es el conjunto de aprendizajes que el hombre necesita para relacionarse con autonomía, autorrealización y autorregulación dentro de una sociedad. Por ejemplo, la incorporación de normas de conductas, el lenguaje, la cultura, etc. En suma, aprehendemos elementos para mejorar la capacidad de comunicación y la capacidad de relacionarnos en comunidad. Un hombre aislado difícilmente puede desarrollarse como individuo y de ahí nace la tendencia a agruparse en lugar de aislarse. Un ejemplo es el nacimiento de las redes sociales y su rápida expansión que  ha dado como resultado  que  otros seres humanos sean menos indispensables en la vida, pero ahora, se agrupan en redes sociales. El hombre obtiene beneficios de su vida en comunidad con sus semejantes gracias a la consecución del bien común ¿Qué es el bien común? Es el conjunto de condiciones de vida social que permiten, facilitan, favorecen y ayudan a las personas, a sus familias y a sus asociaciones al pleno logro de su evolución.  Se puede decir que como sujeto social, el ser humano se define a sí mismo a partir del entorno, no sólo los vínculos directos con otras personas influyen sobre él, sino que también las instituciones. Así como la sociedad influye sobre el sujeto social, éste influye en la sociedad, estableciéndose una relación recíproca.
Por lo tanto, la idea de sujeto social se emplea sobre todo como referencia al individuo que, consciente de su realidad, se agrupa con otras personas que tienen intereses, dificultades similares y comienza a actuar en grupo para mejorar, así, forman un colectivo social.
Las sociedades modernas destacan la importancia que tienen los grupos tanto para el desarrollo personal como para la vida en sus diferentes direcciones: social, educativa, política, organizacional, entre otras.


Bibliografía

Bello Dávila, Zoe & Fernández, Julio César. (2009) Psicología social, Editorial Félix Varela, ProQuest Ebook Central,
Caldarelli, G. & Catanzaro, M. (2014) Redes: una breve introducción. Madrid: Alianza editorial. Pp. 11-82, 99-66.
Jodelet D. (1986) La representación social: fenómenos, conceptos y teoría. Barcelona. Paidos
McNeill, J. & McNeill, W. (2010) Redes humanas, Barcelona: Crítica. Pp. 1-24
Moscovici Serge (1961) El psicoanálisis, su imagen y su público. Buenos Aires: Huemul 1979.
Sandoval, Carlos. (1997) Sueños y sudores en la vida cotidiana de trabajadores y trabajadoras de la maquila y la construcción. San José, Costa Rica: Editorial de la Universidad de Costa Rica.
Searle, J. (2014). Creando el mundo social. México: Paidós. Pp. 47-128
Berger, Peter L.; Luckmann, Thomas (1968). La construcción social de la realidad. Amorrortu ediciones. Argentina

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